Esta escultura (esquina Overweersepolderdijk/Burg. D Kooimanweg) se centra en el pensamiento feminista.

El hecho de que en el feminismo sean sobre todo las mujeres las que hacen oír su voz para hacer realidad sus ideales dio a los creadores la idea de que se puede gritar, pero sin un "oído que escuche" no pasa nada. Hay que atender las llamadas. Las orejas captan las señales.

Los dos pabellones auriculares son portados por siluetas. Son los retratos de destacadas feministas que dan nombre a las calles del llamado Barrio Feminista. La escultura está hecha de metal recubierto de polvo, plexiglás e hilo eléctrico.

Para más información, visite el sitio web de Annemiek van Kollenburg.

En la zona

Saltar elementos del mapa